Creemos firmemente que, aunque tengamos cientos de motivos para quejarnos, no será menos cierto que tenemos muchos motivos para alegrarnos, agradecer y celebrar. ¿Por qué no centrarnos en estos últimos? Bloqueemos las quejas para que no nos estorben en las tareas realmente importantes.
Ciertamente, haremos, solucionaremos, resolveremos todo aquello que necesite nuestra participación; pero no necesitamos las quejas para hacerlo.
Un problema = una solución.
¿Aceptáis el reto?
No hay comentarios:
Publicar un comentario