lunes, 30 de marzo de 2015

A vueltas con la motivación I

Una de las características de los alumnos más brillantes es la capacidad para automotivarse.
Pero, ¿qué es la motivación? El Diccionario de la RAE define motivación como «ensayo mental preparatorio de una acción para animar o animarse a ejecutarla con interés y diligencia». En el ámbito de la Psicología se define como la causa de un comportamiento, aquello que impulsa a alguien a actuar. Parece claro que para estudiar se trata de un elemento fundamental: estudiar es una acción que necesita ser causada por algo y, para tener éxito en su realización, hace falta “interés y diligencia”.
Todos los que estamos en el mundo de la educación conocemos la importancia de la motivación y tememos su pérdida porque puede provocar fracaso escolar. ¿Qué podemos hacer en esos casos? ¿Hay soluciones?
Siempre hay soluciones. La cuestión es dar con la que es más adecuada en cada caso.
Ahora bien, hay que tener cuidado con este término mal entendido o mal empleado que nos lleva a culpabilizar a los profesores o a los propios padres de los fracasos de los estudiantes. Cada persona tiene que pasar por las experiencias que le tocan y aprender de ellas.
La idea es que poco a poco los alumnos sean autónomos y responsables. Que aprendan a funcionar de manera independiente,  no solo en sus estudios, sino en cualquier tarea que afronten en la vida.
En próximas entradas trataremos de dar algunas claves teóricas y, sobre todo, prácticas para mejorar la capacidad de motivar y motivarse.

Esperamos que compartáis vuestras propias experiencias que ya os hayan funcionado.

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