viernes, 3 de abril de 2015

A VUELTAS CON LA MOTIVACIÓN III

Seguimos con las enseñanzas de José Antonio Marina sobre la motivación. En esta ocasión nos centramos en los deseos.
Marina sintetiza tres deseos básicos que son: el deseo de bienestar personal; el deseo de relacionarse socialmente, formar parte de un grupo y ser aceptado, y el deseo de ampliar las posibilidades de acción. Por tanto, si queremos motivar a nuestros alumnos debemos enlazar los recursos educativos que utilicemos con alguno de esos tres deseos.
No todos los estudiantes son iguales y cada situación es distinta, así que debemos ser capaces de seleccionar cuál es el deseo que es preferible potenciar en cada momento. ¿Cómo hacerlo?
Nuestra experiencia como padres o docentes nos ha exigido un ejercicio de imaginación constante. De ella tenemos que tirar de nuevo. Hemos de ser lo suficientemente observadores como para saber en qué podemos incidir para despertar el deseo en un estudiante concreto o en un grupo de ellos. De todos modos, se trata de ir probando, es decir, si una estrategia no funciona hay que pasar a la siguiente intentando transmitir el ánimo que pretendemos infundir, resistiendo a la frustración y el abandono tal y como pretendemos que hagan nuestros discípulos. Nos convertimos así en un buen modelo para ellos.

Asimismo, no podemos engañar a los estudiantes. No siempre encontrarán deseable la tarea que tienen la obligación de desempeñar. Por tanto, también tenemos que mostrarles de manera racional que el compromiso también es una forma de motivación, que todos tenemos el deber de cumplir con ciertas cosas en aras de un beneficio mayor o posterior aunque en el momento no nos guste o no nos apetezca hacerlas.

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