Queremos motivar a nuestros niños. Queremos que sepan que nosotros creemos en ellos, pero lo más importante es que crean en ellos mismos. Confiar en que uno puede hacer algo es una gran fuente de motivación.
Podemos contarles una historia como la que hemos seleccionado hoy o, a los más mayorcitos, podemos dejársela para que la lean y trabajarla con ellos posteriormente desde diferentes puntos de vista.
En clase, por ejemplo, nos puede servir en una tutoría para trabajar la confianza; en una clase de educación para la ciudadanía para buscar valores personales; en una clase de lengua y literatura para hacer un trabajo de comprensión y expresión escrita...
En casa, los padres podéis utilizar este tipo de cuentos breves para fomentar el hábito de lectura de vuestros hijos. Luego, podéis comentarlos con ellos de una manera distendida. Así pasáis tiempo de calidad juntos y aprovecháis para conocer mejor sus intereses y sus opiniones.
Aquí os lo dejo:
El niño que pudo hacerlo
Dos niños llevaban toda la mañana patinando sobre un lago helado cuando, de pronto, el hielo se rompió y uno de ellos cayó al agua. La corriente interna lo desplazó unos metros por debajo de la parte helada, por lo que para salvarlo la única opción que había era romper la capa que lo cubría.
Su amigo comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero al ver que nadie acudía buscó rápidamente una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas.
Golpeó, golpeó y golpeó hasta que consiguió abrir una grieta por la que metió el brazo para agarrar a su compañero y salvarlo.
Golpeó, golpeó y golpeó hasta que consiguió abrir una grieta por la que metió el brazo para agarrar a su compañero y salvarlo.
A los pocos minutos, avisados por los vecinos que habían oído los gritos de socorro, llegaron los bomberos.
Cuando les contaron lo ocurrido, no paraban de preguntarse cómo aquel niño tan pequeño había sido capaz de romper una capa de hielo tan gruesa.
-Es imposible que con esas manos lo haya logrado, es imposible, no tiene la fuerza suficiente ¿cómo ha podido conseguirlo? -comentaban entre ellos.
-Es imposible que con esas manos lo haya logrado, es imposible, no tiene la fuerza suficiente ¿cómo ha podido conseguirlo? -comentaban entre ellos.
Un anciano que estaba por los alrededores, al escuchar la conversación, se acercó a los bomberos.
-Yo sí sé cómo lo hizo -dijo.
-¿Cómo? -respondieron sorprendidos.
-No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.
-Yo sí sé cómo lo hizo -dijo.
-¿Cómo? -respondieron sorprendidos.
-No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.
Eloy Moreno. Adaptación de un cuento popular.
Incluído en “Cuentos para entender el mundo”
Incluído en “Cuentos para entender el mundo”

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